Oficinas pensadas para no pasar al día 10 horas delante del ordenador

Los avances en industria y tecnología han cambiado totalmente nuestras dinámicas de trabajo y ocio, sobre todo las horas que dedicamos a una actividad sedentaria, horas delante del ordenador. Antes lo normal era pasar muchas horas de pie, caminar, agacharse y moverse, es decir la mayoría de los trabajos eran físicos.  Ahora lo habitual es pasar horas sentado delante del ordenador.

Hasta ahora las oficinas estaban pensadas de forma que se pudiesen hacer negocios: llamadas telefónicas, enviar correos electrónicos, e incluso participar en videoconferencias, sin tener que abandonar su silla.

Pero hay un problema inherente a este estilo de vida. Nuestro cuerpo está diseñado para un movimiento casi perpetuo.

Demasiadas horas delante del ordenador sentado producen cambios negativos a nivel molecular. Según el Dr. James Levine, co-director de la Clínica Mayo, existen al menos 24 enfermedades crónicas y condiciones asociadas a esta inactividad.

El futuro pasa por proporcionar flexibilidad y posibilidad de movimiento a los trabajadores en su lugar de trabajo. La respuesta son oficinas pensadas y diseñadas para no pasar 10 horas al día delante del ordenador.

¿Cuáles son las tendencias de diseño de oficinas para aumentar la productividad, la salud y la felicidad?

Movimiento

Actualmente nuestros pulgares hacen más ejercicio que cualquier otra parte del cuerpo. Tanto es así que es posible pasar un día entero sentados. Pero, ¿sabía que durante una jornada laboral de ocho horas solo deberíamos estar sentados durante dos horas como máximo?

La actividad física no solo mejora nuestra postura, sino que es un ingrediente vital para conseguir una mayor colaboración profesional. Los empleados están más concentrados después de caminar o simplemente después de mantener una conversación interesante con un colega.

Para lograr este tipo de interacciones positivas hay que romper esquemas con los diseños de forma que sus empleados no estén estáticos delante de un ordenador. Por ejemplo, Google en su sede de Nueva York cuenta con un enorme muro de escalada en roca donde los empleados pueden eliminar tensión.

No es necesario llegar tan lejos, simplemente diseñar espacios distintos a la clásica mesa de trabajo para que los empleados puedan cambiar de postura moverse, en fin trabajar en un ambiente más dinámico.

Diseños flexibles

Con el aumento de trabajadores remotos y la tasa de crecimiento de las nuevas empresas, el diseño flexible es un elemento crucial. Una de las mejores formas de incorporar esta tendencia en su espacio de oficina es tener espacios que no sean estáticos. Por ejemplo,

paredes o paneles móviles que cambian toda la distribución y áreas que pueden servir como salas de reuniones y salones. Una hamaca o un puff también tienen cabida en una oficina y promueve cambiar de sitio.

Esto le ayudará a rediseñar el espacio a medida que se expande, mantener el bienestar de los empleados y crear privacidad cuando sea necesario. Por ejemplo, las oficinas de Red Bull en Londres se han apuntado a esta tendencia. Su espacio de trabajo es como un salón gigante donde los trabajadores no tienen un espacio estático sino que se van moviendo. Incluso el área de recepción está diseñada para convertirse en un bar después de las horas de trabajo.

Al dejar de mirar la pantalla durante horas y cambiar de posición, los trabajadores reciben un chute de energía, reducen posibles dolores de espalda y mejoran su postura. Cuando sus trabajadores trabajan en un ambiente más saludable, su negocio se beneficia con un menor ausentismo y una energía más productiva.